
Bañeras de hidromasaje
Bañera de hidromasaje: lujo y bienestar

Bañeras de hidromasaje con sistema Air
Las 12 boquillas del sistema Duravit Air proporcionan una agradable sensación de hidromasaje mediante la mezcla de aire y agua. Gracias a su diseño plano, se integran de forma discreta en la superficie de la bañera: están incorporadas directamente en el fondo como pequeños orificios apenas visibles.
El sistema se activa y desactiva fácilmente mediante un discreto botón de un solo toque situado en el borde de la bañera. Además, las boquillas de aire son especialmente fáciles de limpiar y aptas también para su uso con agua calcárea.

Bañeras de hidromasaje con sistema de jets
El sistema Jet de Duravit incorpora seis boquillas planas y regulables, integradas en las paredes laterales de la bañera de hidromasaje. La intensidad del masaje puede ajustarse cómodamente mediante un regulador situado en el borde de la bañera, permitiendo elegir entre un masaje suave o más intenso, según las preferencias.
La combinación de agua y aire crea un efecto burbujeante que estimula los tejidos bajo la piel, ayudando a aliviar tensiones y dolores musculares y favoreciendo la circulación sanguínea. Para una experiencia de bienestar aún mayor, el sistema Jet puede complementarse con una iluminación LED de colores.

Bañeras de hidromasaje con sistema combinado
En el sistema Combi P, las boquillas laterales y de fondo se complementan con cuatro boquillas especiales para masaje de espalda, que masajean los hombros y la zona lumbar con una mezcla de agua y aire. El manejo se realiza mediante un interruptor neumático integrado en el borde de la bañera de hidromasaje y un regulador de aire.
El sistema Combi E cuenta además con dos chorros de agua y aire regulables que estimulan las zonas reflejas de los pies. Dos focos LED blancos crean además un ambiente agradable. El control electrónico situado en el borde de la bañera de hidromasaje resulta especialmente cómodo. Además, el sistema Combi E puede equiparse opcionalmente con un sistema de calefacción.
Series con bañeras de hidromasaje
Bañeras de hidromasaje con diferentes equipamientos
Si opta por una bañera con hidromasaje, puede elegir entre una amplia variedad de formas atemporales, tamaños y opciones de equipamiento. Ya sea ovalada, redonda, exenta o esquinera, en la gama de Duravit encontrará el modelo que mejor se adapte a su espacio. Además, su diseño elegante convierte a estas bañeras en un elemento destacado dentro de cualquier baño.
Preguntas frecuentes
¿Cómo funciona una bañera de hidromasaje?
Las bañeras de hidromasaje combinan varias funciones en un solo elemento. Ofrecen la experiencia de un jacuzzi, pero también pueden utilizarse como una bañera convencional en cualquier momento.
Incorporan boquillas integradas en el respaldo, el fondo y/o los laterales, perfectamente enrasadas con la superficie para no interferir en la comodidad. El sistema de hidromasaje se controla de forma sencilla mediante un panel, y según el modelo, ofrece espacio suficiente incluso para dos personas.
Funcionamiento
Con solo pulsar un botón, el agua se aspira a través de una bomba, se mezcla con aire y se vuelve a impulsar por las boquillas, generando el efecto de hidromasaje. La intensidad puede regularse ajustando la proporción de aire, lo que permite adaptar el masaje a las preferencias personales.
En los sistemas de aire, un soplador introduce aire a través de las boquillas situadas en el fondo, creando burbujas suaves que aportan una sensación especialmente relajante.
Control
Las bañeras de hidromasaje modernas permiten controlar por separado las distintas zonas de masaje. De este modo, es posible concentrar la acción en áreas específicas, como la espalda, o disfrutar de un masaje completo en todo el cuerpo. El resultado es una experiencia profundamente relajante y un mayor bienestar.
¿Cuál es la diferencia entre un jacuzzi y una bañera de hidromasaje?
Cambio de agua
En una bañera de hidromasaje, el agua se vacía tras cada uso, como en una bañera convencional. En cambio, un jacuzzi permanece lleno de forma continua, ya que incorpora un sistema de filtrado que mantiene el agua limpia durante largos periodos. Por ello, suele tratarse con productos como cloro y solo se renueva varias veces al año, según el uso y el mantenimiento.
Mantenimiento
El jacuzzi requiere un mantenimiento más constante, ya que es necesario controlar regularmente la calidad del agua y ajustar parámetros como el pH. Además, se deben realizar tareas de limpieza y desinfección periódicas. Por su parte, la bañera de hidromasaje requiere un mantenimiento similar al de una bañera convencional, con cuidados adicionales mínimos.
Temperatura del agua
En una bañera de hidromasaje sin sistema de calefacción, el agua mantiene su temperatura durante un tiempo limitado. Algunos modelos permiten incorporar calefacción para mantener una temperatura constante durante el baño. En un jacuzzi, en cambio, el agua se mantiene caliente de forma continua.
Espacio
El jacuzzi suele requerir más espacio y está pensado para varias personas, pudiendo instalarse tanto en interiores como en exteriores, como jardines o terrazas. La bañera de hidromasaje, por su parte, se integra fácilmente en el baño y también es apta para espacios más reducidos. Además, ofrece una solución versátil, ya que puede utilizarse como bañera convencional y, en algunos casos, combinarse con ducha.
Costes
Por lo general, un jacuzzi implica una mayor inversión inicial y mayores costes de funcionamiento, debido al consumo energético necesario para calentar, filtrar y recircular el agua de forma continua. La bañera de hidromasaje resulta más eficiente en este sentido y ofrece una solución práctica para el uso diario.
¿Las bañeras de hidromasaje son beneficiosas para la salud?

Las bañeras de hidromasaje no solo ofrecen relajación, sino que también aportan beneficios para el bienestar físico. La presión del agua ayuda a relajar la musculatura, favorece la recuperación y puede aliviar molestias articulares.
El movimiento del agua estimula los tejidos y mejora la circulación, al tiempo que activa el metabolismo y proporciona un suave efecto de masaje.
En conjunto, su uso contribuye a reducir el estrés, aliviar tensiones y favorecer una sensación de equilibrio y bienestar general.
¿Cómo se limpian las bañeras de hidromasaje?
Para mantener su bañera de hidromasaje en perfecto estado durante mucho tiempo, es fundamental realizar un mantenimiento regular. A continuación, le indicamos los aspectos clave para su correcta limpieza:
Limpieza de la superficie
La superficie debe limpiarse regularmente, cada 10 o 15 usos o siempre que esté sucia, con un limpiador a base de vinagre, ácido cítrico o un producto específico para hidromasaje.
Se recomienda utilizar un paño suave que no suelte pelusa, preferiblemente de algodón, para evitar obstrucciones en el sistema y proteger la superficie frente a posibles arañazos. Los productos de limpieza deben aplicarse primero sobre el paño y no directamente sobre la bañera.
En superficies mates, es aconsejable emplear productos sin silicona. En cualquier caso, el tipo de limpieza dependerá del material: las bañeras de DuraSolid® requieren cuidados distintos a las de acrílico, por lo que conviene seguir siempre las indicaciones específicas del fabricante.
Limpieza del sistema de hidromasaje
Las boquillas, tuberías y bombas pueden acumular residuos o cal, por lo que es recomendable desinfectarlas periódicamente. Esta limpieza debe realizarse antes del primer uso, tras aproximadamente cada diez baños, al menos una vez al mes o después de periodos prolongados sin uso.
Para ello, se puede utilizar un limpiador doméstico con cloro (aprox. 0,5 l por cada 100 l de agua fría), haciendo circular la mezcla por el sistema durante unas dos horas con todas las boquillas activadas. A continuación, se vacía la bañera, se enjuaga con agua limpia y se activan nuevamente las boquillas durante unos segundos. Por último, se vacía de nuevo el agua y se completa el proceso de purgado.












