
Eliminar y prevenir el moho en el baño
¿Es peligroso el moho en el baño?
¿Son peligrosas las especies más comunes, como el moho rojo o negro, en el baño? A medio plazo, su presencia puede tener efectos negativos para la salud. En particular, puede favorecer o agravar enfermedades respiratorias y alergias. Por ello, las personas que ya padecen estas afecciones, las personas mayores, las inmunodeprimidas y los niños no deberían estar expuestos al moho durante periodos prolongados. No obstante, incluso en el caso de adultos sanos, es recomendable actuar con rapidez. Ya se trate de moho negro, rojo u otro tipo, siempre debe eliminarse lo antes posible.
Eliminar el moho del baño por cuenta propia: cómo hacerlo correctamente
Por supuesto, siempre puede recurrir a personal especializado para eliminar el moho del baño. No obstante, las superficies pequeñas también pueden tratarse con productos domésticos o limpiadores específicos. Como norma general, es posible actuar por cuenta propia en superficies de hasta 0,5 m²; las infestaciones de mayor tamaño deben ser tratadas por profesionales. Si decide eliminar el moho del baño por sí mismo, conviene tener en cuenta lo siguiente:

Ropa de protección adecuada
Para evitar el contacto con las esporas de moho, durante la limpieza debe utilizarse protección adecuada. Se recomienda el uso de guantes, mascarilla y gafas de protección.

Ventilar
Durante y después de eliminar el moho en el baño, es importante ventilar bien el espacio. Esto resulta especialmente relevante si se utilizan productos de limpieza químicos.

Superficies lisas
El moho en el baño se elimina con mayor facilidad de superficies lisas, como azulejos o vidrio. Con el producto de limpieza adecuado, puede retirarse frotando la zona afectada; a continuación, conviene limpiar la superficie con agua y secarla bien.

Superficies rugosas
El moho que se ha formado únicamente de manera superficial en paredes enlucidas o de ladrillo, así como en juntas sin sellado de silicona, puede eliminarse fácilmente con productos de limpieza a base de alcohol. Para ello, se recomienda utilizar un paño de microfibra. Consejo: en nuestro artículo de la revista sobre este tema encontrará instrucciones detalladas para limpiar correctamente las juntas del baño.

Juntas de silicona
El moho suele acumularse con frecuencia en las juntas de la ducha. Si estas están selladas con silicona, por lo general ya es demasiado tarde para limpiarlas. Aunque en algunos casos es posible eliminar el moho de juntas sin esta capa protectora, en el caso de la silicona el moho penetra en el material y ya no puede eliminarse por completo. En estos casos, es necesario renovar las juntas de silicona. Por cierto, las juntas y su correspondiente sellado de silicona son muy útiles tanto desde el punto de vista constructivo como higiénico. No obstante, cada vez es más habitual prescindir de ellas. Puede obtener más información sobre los baños sin juntas en nuestro artículo dedicado a este tema.

Muebles y accesorios de baño
Si el moho se ha instalado en muebles de baño, accesorios o textiles, los elementos afectados deberían desecharse. El moho en la cortina de ducha, por ejemplo, es especialmente frecuente. También en este caso se aplica lo mismo: si la cortina presenta moho, conviene sustituirla lo antes posible.
Productos domésticos y limpiadores útiles para eliminar el moho en el baño
Para eliminar el moho en el baño pueden utilizarse tanto remedios caseros habituales como limpiadores químicos. La elección depende siempre de la ubicación exacta y de la extensión de la infestación. Por norma general, las superficies tratadas deben aclararse con agua y secarse inmediatamente después. Los siguientes productos resultan adecuados para combatir el moho:
Alcohol o alcohol de quemar
Aplicado con un paño o un cepillo, el alcohol de alta graduación (70 %) o el alcohol de quemar eliminan eficazmente el moho del baño. El alcohol tiene la ventaja de ser respetuoso con el medio ambiente y no generar vapores tóxicos. No obstante, conviene tener en cuenta que ni el alcohol ni el etanol mejoran el aspecto visual: aunque eliminan el moho, las manchas pueden permanecer, al menos en parte. Además, al utilizarlos, es importante asegurarse de que no haya fuentes de ignición cerca.
Bicarbonato sódico o levadura en polvo
Mezclados con agua, el bicarbonato sódico o la levadura en polvo forman una pasta que puede aplicarse, por ejemplo, con un cepillo de dientes usado sobre las zonas afectadas para combatir el moho en el baño. No obstante, conviene actuar con precaución, ya que algunos materiales, como el mármol, pueden verse dañados por esta mezcla.
Peróxido de hidrógeno
Mezclado con agua en baja concentración (aprox. 3 %), el peróxido de hidrógeno es un eliminador de moho eficaz para el baño. Para asegurar el tiempo de actuación necesario, puede aplicar la solución, por ejemplo, sobre una tira de papel de cocina y colocarla durante unos 30 minutos sobre las zonas afectadas del revestimiento o las juntas. A continuación, los restos de moho pueden cepillarse o aclararse con agua.
Limpiadores químicos especiales
Además, existe una amplia variedad de limpiadores químicos específicos que suelen ofrecer muy buenos resultados, ya que en algunos casos utilizan cloro como agente blanqueador. No obstante, es imprescindible seguir las instrucciones del fabricante para evitar reacciones químicas peligrosas con otros productos de limpieza. Asimismo, es importante ventilar bien la estancia y utilizar ropa de protección adecuada.
Prevenir el moho en el baño
La forma más eficaz de combatir el moho en el baño es prevenir su aparición desde el principio. Sin embargo, debido a la elevada humedad del aire, esto suele ser más fácil de decir que de hacer. No obstante, las siguientes medidas pueden ayudar a prevenir la aparición de moho en el baño:

Ventilar
El paso más importante en la lucha contra el moho es una ventilación eficaz. Especialmente después de ducharse o bañarse, debe asegurarse de ventilar bien el baño para reducir la humedad del aire. En el caso de disponer de ventana, se recomienda encarecidamente la ventilación breve e intensa (ventilación cruzada), ya que mantener la ventana entreabierta no permite renovar el aire de forma suficiente. Si el baño no tiene ventana, es necesario abrir puertas y ventanas de estancias contiguas para permitir la entrada de aire fresco. De lo contrario, limitar el intercambio de aire únicamente a otras habitaciones sin abrir una ventana puede favorecer la propagación del moho desde el baño hacia el resto de la vivienda.

Calentar correctamente
El aire caliente puede absorber la humedad mejor que el aire frío, por lo que conviene mantener el baño adecuadamente calefactado. Se recomienda una temperatura de entre 23 y 24 °C. Un higrómetro puede ayudarle a controlar en todo momento la relación adecuada entre temperatura y humedad.

Limpiar la humedad
Para eliminar posibles causas de moho en la ducha o prevenir su aparición en el borde de la bañera, conviene secar las baldosas y las paredes que han estado en contacto con el agua inmediatamente después de su uso, utilizando una escobilla, una toalla o un paño. Esto también se aplica, por supuesto, a otras superficies que suelen verse afectadas por salpicaduras.

Corrientes de aire y tuberías con fugas
También las paredes exteriores que no aíslan completamente las corrientes de aire o las tuberías con fugas pueden ser causa de la formación de moho. El moho en el techo sobre la ducha, por ejemplo, suele ser un indicio de un aislamiento deficiente o de una fuga de agua. No obstante, en primer lugar debe comprobarse que la causa no sea una ventilación insuficiente. Si la ventilación es regular y adecuada, será necesario que personal especializado identifique y solucione el origen del moho en el techo del baño.

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