Proceso de combustión climáticamente neutro en Canadá
Un hito en la producción cerámica
Innovación tecnológica
El primer horno de rodillos del mundo con tecnología de cocción totalmente eléctrica.
Sostenibilidad
El 99,6 % de energía renovable procedente de la energía hidráulica reduce las emisiones de CO2 en hasta 9000 toneladas al año.
Expansión estratégica
Producción local para consumo local. Trayectos de suministro cortos, responsabilidad regional.
Inversión y crecimiento
35 000 m² de superficie, hasta 450 000 piezas cerámicas al año.
Estrategia empresarial a largo plazo
Diseño atemporal y máxima calidad para productos duraderos
Colaboración y apoyo
Subvención de Economic Development Canada e Investissement Québec

Inversión en calidad y crecimiento
Con una inversión de más de 90 millones de dólares canadienses, la planta representa un pilar fundamental en la estrategia de crecimiento global de Duravit. La producción ya está en marcha y actualmente cuenta con 102 empleados, una cifra que se prevé aumente hasta los 240 en 2027.
Ese mismo año, las instalaciones alcanzarán una capacidad de producción de hasta 450.000 piezas cerámicas anuales —entre lavabos e inodoros destinados al mercado norteamericano—, fabricadas bajo los exigentes estándares de calidad de Duravit en términos de durabilidad, precisión y excelencia técnica.

Tecnología para un futuro responsable
La producción cerámica requiere altas temperaturas y, tradicionalmente, implica un elevado consumo energético. En la planta de Matane, Duravit apuesta de forma decidida por las energías renovables: la energía hidroeléctrica de Quebec sustituye a los combustibles fósiles, mientras que los hornos eléctricos funcionan en un 99,6 % con electricidad procedente de fuentes renovables. Gracias a ello, y a la reducción de las distancias de transporte, las emisiones de CO₂ se reducen en aproximadamente 9.000 toneladas al año.
Colaboración con el gobierno y la región
Economic Development Canada financió la construcción mediante una contribución reembolsable de 19 millones de dólares canadienses, mientras que Investissement Québec concedió un préstamo de 11 millones de dólares canadienses a través del programa ESSOR. La comunidad de la región de Matane también desempeñó un papel clave en el éxito del proyecto gracias a su cálida acogida y a una estrecha colaboración desde el inicio.
«La región de Matane nos ha acompañado desde el principio con gran confianza y apoyo. Para nosotros, esta planta es mucho más que un centro de producción: representa un proyecto compartido con la comunidad local. Nuestro objetivo es crear empleo estable a largo plazo, generar nuevas oportunidades y contribuir activamente al desarrollo económico de la región», afirma Christian Gilles, director de la planta de Duravit Canadá.


Lo que comenzó en la Selva Negra se ha convertido hoy en una empresa con presencia global, profundamente arraigada a sus orígenes y con una clara visión de futuro. Para Duravit, la tradición no significa inmovilismo, sino el punto de partida desde el que impulsar la innovación, siempre con el compromiso de actuar de manera responsable y sostenible.
Los datos más importantes
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las ventajas de la nueva planta de producción en Canadá?
La nueva planta de Matane encaja plenamente en la estrategia “local for local” de Duravit. Su ubicación estratégica junto al río San Lorenzo optimiza la logística y el transporte de mercancías, permitiendo reducir de forma significativa los costes logísticos y el consumo de energía procedente de fuentes fósiles.
Además, en comparación con la importación de productos desde Europa, la producción local permitirá disminuir las emisiones de CO₂ en el mercado norteamericano en aproximadamente 1.500 toneladas al año.
¿Qué caracteriza al nuevo horno de rodillos cerámico? ¿Podría explicar con más detalle el método de producción (hornos eléctricos que funcionan con energía ecológica)?
El corazón innovador de la planta climáticamente neutra de Matane es el horno eléctrico de rodillos para cerámica, una tecnología pionera que marca un nuevo estándar industrial en el sector. Este horno funciona exclusivamente con electricidad renovable procedente de las centrales hidroeléctricas de Hydro-Québec, la compañía canadiense de suministro energético.
En el futuro, las instalaciones podrán cocer hasta 600 inodoros cerámicos al día a una temperatura aproximada de 1.260 °C, a lo largo de un recorrido de cerca de 100 metros. El proceso completo de cocción dura unas 16 horas. Además, el aire recirculado se recupera y reutiliza para calentar las cámaras de secado y la fundición, mejorando así la eficiencia energética del proceso.
La tecnología empleada en el primer horno eléctrico de rodillos para la industria cerámica ha sido desarrollada por Riedhammer, fabricante líder mundial de hornos industriales con sede en Núremberg y filial del grupo multinacional SACMI, con sede en Imola (Italia).
Duravit se ha fijado el objetivo de alcanzar la neutralidad climática para 2045. ¿Qué contribución hace la planta de Matane?
La nueva planta cuenta con el primer horno eléctrico de rodillos para cerámica del mundo. En lugar de utilizar gas natural, como es habitual en la fabricación de cerámica, que consume mucha energía, la innovadora línea de producción funciona exclusivamente con electricidad generada de forma sostenible a partir de energía hidráulica. Esto, junto con la reducción de los gastos de transporte, supone un ahorro de CO₂ de unas 9000 toneladas al año.
