Aseos unisex

Aseos para todos los géneros

La cuestión de la diversidad de género nos afecta casi a diario cuando vamos a un baño público. El debate sobre las ventajas y desventajas de los baños para todos los géneros lleva tiempo en marcha. Descubra cómo se puede resolver este reto mediante el diseño.
Moderno lavabo de Duravit en espacios públicos

En el contexto de la diversidad de género, surge la cuestión de cómo deben evolucionar los baños públicos tradicionalmente separados por sexos. Los baños unisex presentan tanto ventajas como desafíos. Entre sus principales beneficios se encuentran la promoción de la igualdad y la reducción de situaciones de discriminación. Las personas no binarias, intersexuales y transgénero ya no tienen que elegir entre categorías binarias al utilizar el baño, evitando así posibles experiencias excluyentes.
Además, este tipo de instalaciones también facilita el uso a familias y personas con niños. Desde el punto de vista arquitectónico y funcional, los baños unisex permiten asimismo un aprovechamiento más eficiente del espacio, pudiendo reducir hasta un 40 % la superficie necesaria en comparación con los baños separados tradicionales.

Refugios para mujeres


Por otro lado, también crece la preocupación de que los baños compartidos supongan la pérdida de espacios protegidos para las mujeres. Diversos sectores feministas consideran que los baños separados representan un avance histórico en materia de derechos y seguridad. Existen además otros argumentos relevantes: según Naciones Unidas, en muchos países del sur global las niñas solo pueden asistir regularmente a la escuela cuando existen baños separados y con cierre seguro.
En cambio, en países escandinavos, Australia, Nueva Zelanda y algunos estados de EE. UU., los baños unisex ya están ampliamente implantados. También los aseos en aviones, trenes y baños adaptados suelen ser espacios independientes del género. En los últimos años, especialmente centros educativos como escuelas y universidades han incorporado baños unisex con mayor frecuencia. En el ámbito laboral siguen siendo menos habituales, aunque ya existen ejemplos destacados, como la sede berlinesa de la empresa tecnológica Mozilla, diseñada por De Winder Architekten, que incorpora este tipo de instalaciones sanitarias.

Gran variedad de variantes

El diseño de un baño para todos los géneros puede diferir —aunque no necesariamente— del de un baño convencional. Su configuración depende de diversos factores, como si se trata de un edificio existente o de nueva construcción, si está pensado para uno o varios usuarios y el número de personas que harán uso de las instalaciones. Además, las normativas aplicables suelen variar en función del tipo de edificio público.

La forma de los productos sanitarios no cambia, ya que los inodoros que ofrece Duravit en sus distintas versiones son, en esencia, neutros en cuanto al género. En el caso de los urinarios, el debate presenta otras particularidades.
En edificios existentes, y siempre que la normativa lo permita, los baños separados pueden convertirse en espacios inclusivos mediante un simple cambio de señalización. Sin embargo, desde el punto de vista arquitectónico, estas soluciones rara vez resultan plenamente adecuadas. Por ello, suele recomendarse rediseñar por completo las instalaciones sanitarias universales. En cualquier caso, es imprescindible respetar determinadas directrices de diseño para garantizar la seguridad, la privacidad y las condiciones higiénicas de todos los usuarios.

Protección visual y acústica

Vista parcial de un lavabo de Duravit en un espacio semipúblico.

Se ha demostrado que una mayor transparencia en la zona previa a los aseos contribuye a aumentar la sensación de seguridad. Por ello, se recomienda que los lavabos sean visibles desde el exterior, ya sea de forma parcial o total. Asimismo, es importante evitar espacios demasiado reducidos: las áreas amplias resultan más cómodas y agradables para los usuarios, ya que permiten mantener una mayor distancia entre personas. Cuando se dispone de suficiente espacio, los lavabos también pueden integrarse dentro de cada cabina, proporcionando un nivel adicional de privacidad.
En la planificación de las cabinas de inodoro, debe prestarse especial atención a que paredes y puertas se extiendan desde el suelo hasta el techo, garantizando así tanto la privacidad visual como el aislamiento acústico. Otro aspecto clave es la integración de urinarios. Sus defensores destacan el ahorro de espacio que ofrecen; sin embargo, se trata de un elemento diseñado específicamente para hombres. En proyectos concebidos para todos los géneros, los urinarios deberían instalarse, al menos, en espacios separados y cerrados para preservar la privacidad y el confort de los usuarios.

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