Strandridergården, vista exterior del edificio

Strandridergården

Un pedazo de la historia de la arquitectura y el diseño daneses

Strandvejen, es decir, «camino de la playa», es el nombre de la carretera de 42 km que va desde Copenhague hasta Helsingør, a lo largo del estrecho Øresund. Casi todos los edificios de esta zona tienen, además de su nombre, una historia inconfundible.

Resumen de referencias

Arquitecto

Poul Henningsen

Ubicación

Copenhague
Dinamarca

Serie Duravit

Categoría

«Strandridergården», una histórica finca costera situada en Vedbæk, fue construida a principios del siglo XIX por la aduana real danesa como puesto de vigilancia. Años más tarde, un comerciante de vinos adquirió la propiedad y encargó la construcción de una nueva villa señorial siguiendo los planos del prestigioso arquitecto danés Thorvald Bindesbøll.

Tras la Segunda Guerra Mundial, la villa se transformó en un hogar infantil. La remodelación estuvo a cargo de Poul Henningsen, uno de los diseñadores daneses más influyentes del siglo XX.

Después de más de dos años de restauración, la propiedad ha recuperado recientemente todo su esplendor. Este proyecto demuestra cómo un edificio histórico, reformado en varias ocasiones a lo largo de su historia, puede recuperar su esencia original sin renunciar al confort y a las prestaciones de una vivienda contemporánea.

Hoy, los propietarios disfrutan de un exclusivo conjunto de instalaciones que incluye gimnasio, zona de bienestar en el sótano, invernadero, piscina exterior con caseta, casa en la playa, garaje con ascensor para vehículos y una parcela de más de 3.000 m² con embarcadero privado.

Los 14 baños reflejan el carácter elegante y exclusivo de la vivienda. En armonía con el diseño clásico y contemporáneo de los interiores, todos ellos se equiparon con productos de la serie Luv: lavabos de forma ovalada combinados con encimeras y bañeras de líneas puras. Desarrollada por Duravit en colaboración con Cecilie Manz, la colección combina la elegancia del diseño nórdico con una estética de formas suaves y depuradas.

Cecilie Manz, una de las diseñadoras danesas más reconocidas de su generación, representa la continuidad de la tradición del diseño escandinavo a través de propuestas contemporáneas de gran sensibilidad. Resulta especialmente significativo que en 2011 recibiera el Premio Thorvald Bindesbøll, un vínculo simbólico que conecta su trabajo con la rica historia arquitectónica de «Strandridergården».