_3_1.jpg)
La Casa del Infinito
Puente hacia el infinito
Resumen de referencias
El Atlántico infinito, una amplia playa de arena y un cielo azul infinito. Inspirado por esta sensación, el arquitecto español Alberto Campo Beaza creó la «Casa del Infinito», una obra arquitectónica que casi se funde con el océano. Tan moderna que parece casi irreal.
Como una pieza única varada, el edificio se alza sobre la playa de arena fina y destaca sin llamar la atención. La parte trasera parece desaparecer entre las escarpadas rocas, mientras que la parte delantera se abre al mar. Tan extraordinaria como su diseño es la zona de entrada: se accede a la sala de estar a través del techo, que consiste en una plataforma maciza y plana. Aquí se encuentra, además de una piscina empotrada, una escalera empotrada por la que se puede acceder a los aproximadamente 900 m² de superficie habitable, distribuidos en dos plantas.
La elegancia minimalista y la cálida piedra travertina confieren a las habitaciones un carácter muy particular. Nada debe distraer la vista del vasto océano que se divisa desde los amplios ventanales. La luz natural entra por claraboyas circulares que atraviesan los pesados muros. En la planta superior se encuentran la sala de estar y la discreta cocina-comedor. En la planta baja, un largo pasillo, con baños y dormitorios a ambos lados, conduce directamente a la playa. El baño se ilumina a través de una claraboya redonda en el techo, cuyas paredes claras reflejan la cálida luz. El diseño de Duravit by Philippe Starck aumenta el confort: el inodoro Starck 3 se integra con discreción en el ambiente mediterráneo y es especialmente práctico gracias a su cómoda proyección. A pesar de su extraordinario diseño, la «Casa del Infinito» de Baeza se integra en su entorno y se extiende hacia el océano como si fuera un puente hacia el infinito.

_16_9.jpg)
_16_9.jpg)
_16_9.jpg)
_16_9.jpg)



_1_1.jpg)



_1_1.jpg)

